Rosie the Riveter: La historia detrás del ícono

Probablemente en algún momento te hayas topado con esta singular imagen en la que se aprecia una determinada trabajadora industrial, vestida con un overol azul y un pañuelo rojo con lunares que recoge su cabello y que muestra orgullosa sus músculos junto a la leyenda “We can do it!”.

Originalmente creada como propaganda de guerra; Rosie the Riveter  es un personaje que lleva más de 70 años inspirando a las mujeres de todo el mundo, como icono de empoderamiento femenino y estandarte de numerosos movimientos feministas.

Lo que muchos no saben, es que detrás de esta icónica imagen existe una larga historia de lucha y determinación. Actualmente la imagen de “Rosie the Riveter” es un tributo a las millones de mujeres que gracias su extraordinaria valentía lograron salvar la economía de los Estados Unidos, ocupando los puestos de trabajo que los hombres habían dejado para enlistarse en el ejército durante las Segunda Guerra Mundial.

En homenaje a todas estas increíbles mujeres, te compartimos la historia detrás de esta famosa imagen.

Las “Rosies”: Las mujeres que salvaron la economía de los Estados Unidos

(Fuente: Hipertextual)

Con la entrada de los Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial en 1941, tras el sorpresivo ataque de la armada Japonesa a la base naval “Pearl Harbor” en Hawái; millones de hombres se vieron en la necesidad de abandonar sus puestos de trabajo para enlistarse en las fuerzas armadas, obligando al gobierno a tomar medidas extremas y orquestar toda una campaña masiva para enfrentar la escasez de mano de obra y alentar principalmente a las mujeres a ocupar los puestos que previamente estaban estrictamente reservados para los hombres, como producir suministros de guerra, barcos, aviones y armamento.

(Fuente: NY Daily News)

Con la ayuda de distintas agencias publicitarias como J. Walter Thompson, el gobierno consiguió inspirar a más de 6, 000,000 de mujeres para que dejaran atrás sus puestos como amas de casa y contribuyeran a salvar a su país. Esto según datos del Servicio de Parques Nacionales de los Estados Unidos, incrementó exponencialmente el índice demográfico del trabajo de la época, aumentando el porcentaje de mujeres trabajadoras de 27% a un 37%.

Y aunque en un principio existió mucha resistencia en la entrada de las mujeres a la fuerza laboral y tristemente fueron obligadas a ceder sus puestos a los hombres una vez terminada la guerra, regresando así a su antigua labor como amas de casa o en trabajos nada especializados; fueron justamente estos injustos acontecimientos los que abrieron las puertas para que más mujeres empezaran a luchar por sus derechos y lograr un significativo impacto en los posteriores movimientos en pro de los derechos civiles.

(Fuente: Timeline)

El emblemático personaje de Rosie the Riveter fue presentado por primera vez en 1942, con la ayuda de una canción  con el mismo nombre. Compuesta por Redd Evans y John Jacob Loed e interpretada por Kay Kyser; esta pieza cuenta la historia de “Rosie” (apodo con el que solían referirse a las trabajadoras durante la guerra) una joven que apoyaba a su nación trabajando en la línea de ensamblaje de una fábrica de armamento, mientras su novio “Charlie” (un marine) estaba en el frente de batalla.

(Letra de la canción “Rosie the Riveter” [1942], Fuente: The Little Round Table)

Con el éxito de la canción, era necesario otorgarle a “Rosie” un rostro con el que las mujeres pudieran asociarla. Aunque diferentes mujeres llegaron a interpretarla, sin duda la más conocida fue Rosie Will Monroe, una joven que curiosamente trabajaba como remachadora en una fábrica de armamento aeroespacial en Michigan y quien participó en una serie de videos promocionales grabados en la fábrica. La historia de Will Monroe es particularmente digna de adoración, pues no solamente logró inspirar a millones de mujeres para salvar su país, también nos demostró que ni el género, ni la edad son un impedimento para cumplir nuestros sueños, logrando obtener su licencia de piloto a la edad de 50 años.

(Fuente: History)

Históricamente solamente existe registro de un afiche bajo el nombre  “Rosie the Riveter” y no es el popular póster que todos conocemos; el verdadero es una ilustración de Norman Rockwell  que fue publicada en la portada de “The Saturday Evening Post”, durante el Memorial Day (Día de los caídos en guerra) en la primavera de 1943.

(Fuente: Art Fix Daily)

Para la creación de este poster, Rockwell tomó como inspiración la particular postura del profeta Isaías en uno de los frescos de la capilla Sixtina, pintados por Miguel Ángel en 1509. Ahí se puede apreciar a una fuerte trabajadora de la industria de la defensa, degustando un sándwich durante su hora de almuerzo, mientras sostiene sobre sus piernas una enorme pistola de remaches, una lonchera con el nombre de “Rosie” y reposa sus pies sobre un ejemplar de el Mein Kampf (Manifiesto escrito por Hitler en 1925).

(Fuente: My History Fix)

Irónicamente la imagen que pasaría a la historia como ícono de todas las mujeres trabajadoras, fue creada antes de que iniciara toda la campaña por parte del gobierno. Esta fue Ilustrada por J. Howard Miller en 1941 bajo encargo de The Westinghouse Power Company”, con el simple fin de ayudar a subir la moral a sus trabajadoras. El afiche en realidad pasó prácticamente desapercibido durante los tiempos de guerra, pues únicamente fue colgado en algunas de las paredes de la fábrica por un par de semana.

(Fuente: Amazon)

Sin embargo, todo cambiaría aproximadamente 30 años después cuando el movimiento feminista lo adoptó como estandarte y lo rebautizara como “Rosie the Riveter”, convirtiéndolo en uno de los íconos más simbólicos del empoderamiento femenino de la historia, honrando la memoria de esas millones de extraordinarias mujeres.

(Fuente: Rosie´s daughters)

La mujer que inspiró el icónico poster

En 2016, tras un exhaustivo trabajo de búsqueda, el académico James J. Kimble dio a conocer la verdadera identidad de la mujer que J. Howard Miller tomó como inspiración para la creación de su famoso poster.

(Fuente: People)

Su nombre era Naomi Parker-Fraley y solamente tenía 20 años cuando tuvo que abandonar su trabajo como camarera para prestar labores en la Estación Aérea Naval en Alameda California y convertirse en una de las primeras mujeres a las que se les comisionara trabajar en el cuarto de máquinas en 1941.

Tras un año laborando en fábrica, un fotógrafo la retrató luciendo su particular pañuelo de lunares, mientras trabajaba con un torno de torre. Dicha imagen aparecería en distintos periódicos y revistas de la época y sin ella saberlo, inspiraría al artista J. Howard Miller a crear su ahora icónico póster.

(Fuente: Washington Post)

Naomi pasaría décadas lejos de verse como la musa detrás de esta imagen; hasta que un día durante un evento en el  Rosie the Riveter / World War II Home Front National Historical Park, vio por primera vez su fotografía junto al póster, sin embargo, su nombre no aparecía en la leyenda.

La fotografía se le dedicaba a Geraldine Hoff Doyle, trabajadora de una fábrica de Michigan que debido a su gran parecido con Parker-Fraley, inocentemente comunicó en la década de los 80´s que era ella quien aprecia en la fotografía, tras haberla visto en una reimpresión sin título y sin descripción.

(Fuente: NY Daily News)

Naomi intentó resolver este malentendido enviando al servicio del parque un recorte del periódico con la leyenda original, pero ellos hicieron caso omiso de esta petición, debido al consolidado estatus de Geraldine como inspiración de la obra. Todo parecía una causa perdida, hasta que un día, un profesor de la universidad de Setan Hall en Nueva Jersey llamado James J. Kimble tocara hasta su puerta tras 6 años de búsqueda.

Kimble le prometió hacer todo lo que estuviera a su alcance para que pudiera recibir su merecido reconocimiento y fue así que en 2016, publicó un artículo para la revista Retórica y Asuntos Públicos y la historia de Naomi fue finalmente conocida por todo el mundo.

Lamentablemente a principios de 2018 un informe del New York Times confirmó que la ahora convertida en un ícono Naomi Parker-Fraley, murió a los 96 años en Longview, Washington. Dejando atrás un legado de lucha y determinación, que seguramente seguirá inspirando a las mujeres durante generaciones; ya que según sus propias palabras: “Las mujeres de este país, en estos días necesitan algunos íconos. Si creen que soy uno, estoy feliz por eso”.

Rosie the Riveter Memorial

(Fuente: National Park Sevice)

Lo que comenzó como un proyecto de arte público para la ciudad de Richmond en la década de los 90´s; cobró nuevas dimensiones cuando el National Park Service (Servicio de Parques Nacionales) fue invitado a participar, dando pie a la fundación del Rosie the Riveter WWII Home Front.

(Fuente: Offiece of Cherly Barton)

Diseñado por la artista visual Susan Schwartzenberg en colaboración de la arquitecta y paisajista Cheryl Barton, el Rosie the Riverter Memorial es el primer monumento en conmemorar este importante capítulo en la historia de los Estados Unidos.

(Fuente: Offiece of Cherly Barton)

El monumento está constituido por una formación escultórica de acero inoxidable que figura el casco y popa de un barco en construcción y una pasarela que lo conecta con la bahía de San Francisco. A lo largo del camino se puede apreciar una línea del tiempo sobre el Homefront (actividades realizadas dentro del país para contribuir a las fuerzas armadas) acompañada de citas de las trabajadoras grabadas en granito blanco. Por su parte, la escultura contiene paneles de porcelana con fotografías y cartas redactadas por las trabajadoras de los astilleros.

(Fuente: The New York Times)

El legado de Rosie the Riveter

Actualmente Rosie the Riveter es uno de los iconos más famosos de la historia de los Estados Unidos y su legado ya es reconocido a nivel mundial. Su singular manera de empoderar a las mujeres y lograr que consigan todo lo que se propongan, ha sido motivo de numerosos homenajes, tal es el caso de la película homónima dirigida por Joseph Santley  y estrenada en 1944 o el libro escrito por Penny Colman Rosie the Riveter: Women Working on the Homefront in World War II (Rosie la remachadora: Mujeres trabajando en el frente doméstico en la Segunda Guerra Mundial). 

(Fuente: Spancer Weisz Galleries)

Distintas artistas contemporáneas también han sido inspiradas por todas estas asombrosas mujeres y han contribuido para que su legado llegue a las nuevas generaciones. En el ámbito musical, cantantes como PINK y Christina Aguilera   le han rendido tributo a Rosie en sus videos musicales y por otro lado Madonna que siempre se ha caracterizado por mandar un fuerte mensaje de empoderamiento femenino con su música, proyectó el póster en las pantallas del escenario durante su canción “Express Yourself” como parte de su gira “The MDNA TOUR” de 2012.

Raise Your Glass Pink GIF

(Fuente: Giphy)

La imagen de Rosie the Riveter como símbolo de empoderamiento personal o ícono de movimientos feministas, se ha inmortalizado en centenares de artículos como tazas, pines, carteles y por supuesto infinidad de playeras que han permitido no solamente llevar este importante mensaje a lugares insospechados, también han contribuido a inspirar a toda una nueva generación de “Rosies”; mujeres que jamás pensarán que no tienen lo necesario para cumplir sus sueños.

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